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DE HUMO FUE TU AMOR Y DE PAPEL.
Se que no fui bueno demostrando sentimientos, pero siempre he sido rudo, frió, duro como el hielo, me hundiste en el infierno y la verdad no me arrepiento, por que se bien que te ame hasta el ultimo momento.
vida-encolores:

Me vas a extrañar…

vida-encolores:

Me vas a extrañar…

Nada mas tuve que hablar contigo y ya para olvidarme del olvido y no querer amar a nadie mas.
Uno vuelve siempre a los viejos sitios donde amo la vida y entonces comprende como estan de ausentes las cosas queridas.
A mi me gusta vivir por que me voy a morir.
Quiere hacerlo? Hágalo, no le pregunte a los demás si les gustaría.

youre-not-the-problem-society-is:

elpasadonosepuedecambiar:

OOOH ctttttm estaaaa weeaaaaaa CTM. Recién me avispe y eso me dije ayer !!!.

excepto que quiera cagar a su pareja, eso NO se hace.

Los sentimientos más hermosos se escriben o se susurran al oído, y si se dicen entre gemidos pues mejor.
COOS (via fruta-y-menta)
Una chica estaba esperando su vuelo en una sala de espera de un gran aeropuerto. Como debía esperar un largo rato, decidió comprar un libro y también un paquete con galletas. Se sentó en una sala del aeropuerto para poder descansar y leer en paz. Asiento de por medio se sentó un hombre que abrió una revista y empezó a leer. Entre ellos quedaron las galletas. Cuando ella cogió la primera, el hombre también tomó una. Ella se sintió indignada, pero no dijo nada. Solo pensó: “¡Qué descarado; si yo fuera más valiente, hasta le daría una bofetada para que nunca lo olvide!”. Cada vez que ella cogia una galleta, el hombre también tomaba una. Aquello le indignaba tanto que no conseguía concentrarse ni reaccionar. Cuando quedaba solo una galleta, pensó: “¿qué hará ahora este aprovechado?”. Entonces, el hombre partió la última galleta y dejó media para ella. ¡Ah no!. ¡Aquello le pareció demasiado!. Se puso a resoplar de rabia. Cerró su libro y sus cosas y se dirigió al sector del embarque. Cuando se sentó en el interior del avión, miró dentro del bolso y para su sorpresa, allí estaba su paquete de galletas… intacto, cerrado. ¡Sintió tanta vergüenza!. Sólo entonces se dio cuenta de lo equivocada que estaba. ¡Había olvidado que sus galletas estaban guardadas dentro de su bolso!. El hombre había compartido las suyas sin sentirse indignado, nervioso, consternado o alterado. Y ya no estaba a tiempo ni tenia posibilidades para dar explicar o pedir disculpas. Pero sí para razonar: ¿cuántas veces en nuestra vida sacamos conclusiones cuando debiéramos observar mejor? ¿cuántas cosas no son exactamente como pensamos acerca de las personas?. Y recordó que existen cuatro cosas en la vida que no se recuperan: Una piedra, después de haber sido lanzada; Una palabra, después de haberla dicho; Una oportunidad, después de haberla perdido; y el tiempo, después de haber pasado…

indirectas:

i love it

Te espero ahí, donde las mañanas empiezan y los sueños terminan, donde la ropa cae y los besos caminan, donde tu sonríes y el resto suspira.
Seguía mirándome con esos ojos, me deseaba, me odiaba, quería someterme a sus delirios. Quería sacárselos. Pero eran preciosos y siempre fallaba en el cometido. Le pedí que no me mirase, pero ella simplemente sonrió. Tan preciosa, tan inocente, parecía un ángel. Pero sus deseos seguían siendo impuros y yo la quería. Entró en el altar, descalza, tenía una corona de flores azules sobre la cabeza y un vestido blanco con flores verdes, que empezó a desabrocharse acercándose a mí. No quería verla, pero aun así me quede ahí. Dejó de sonreír cuando estuvo delante mía, tomó mi mano y la metió en su vestido desabrochado, no pude apartarla. “Simplemente me quieres” dijo. Me abrazó y yo también la abracé y la amé en ese lugar, para luego llorar mis pecados en su pecho. Y ella se veía tan contenta, había conseguido lo que quería. La odié al mismo tiempo que la seguía amando.